1. Estructurar la base de datos.
Determina qué datos quieres saber de tus clientes para futuras comunicaciones, personalización y análisis. Estos datos serán los campos en tu base de datos.
En una base de datos puedes tener diferentes tablas u objetos:
- Tabla clientes: Información única por cliente, como su ID (clave primaria), preferencias, datos de contacto, etc.
- Tabla pedidos o reparaciones: Registros asociados al ID único del cliente, con cada pedido o reparación identificados individualmente.
- Tabla productos: Catálogo de productos o servicios que se ofrecen, con detalles como código, descripción y precio.
Así, un cliente puede estar vinculado a múltiples pedidos y productos de interés, facilitando análisis y seguimiento personalizado para alargar la vida del mismo en nuestra empresa y aumentar su ticket de compra.
2. Nutrir la base de datos.
Incorpora nuevos datos y contactos de manera constante y legal para mantener tu base actualizada y efectiva.
Algunas estrategias comunes:
- Organizar o sorteos que incentiven la participación para conseguir información relevante sobre nuestro lead. Por ejemplo, el TEST AUTOMATCH! Realiza el test y descubre qué coche encaja contigo. El usuario nos dará información de interés sobre el tipo de vehículo que le interesa, aceptará nuestra LOPD para recibir comunicaciones personalizadas y además participará en un sorteo de una visita gratuita o un servicio de regalo!
- Conseguir el consentimiento de los usuarios (LOPD) para el tratamiento de sus datos.
- Formularios web para suscripciones a newsletters o descargas de contenido.
- Ofrecer contenido exclusivo como ebooks o descuentos a cambio de datos.
La clave está en tener contactos interesados y cumplir con la legislación vigente.
